INFORMÁTICA
EN MEDICINA NUCLEAR
Los
componentes de los átomos poseen cargas eléctricas positivas, negativas o
neutras (protones, electrones y neutrones respectivamente). La medicina nuclear
realiza procesos de desintegración atómica, durante los cuales, los átomos
radian energía, misma que es registrada y analizada por las computadoras.
En
un principio, los aparatos para realizar estos procesos eran eléctricos,
posteriormente se volvieron electromecánicos, después los equipos contaron con
LEDs (Light Emiter-Diode o Diodo Emisor de Luz), es decir, foquitos que prenden
y apagan ante los estímulos eléctricos recibidos, que mejoraron la velocidad de
registro, pero todavía se trataba de imágenes analógicas. Aun cuando no
existían las computadoras en el proceso, se podían realizar estudios dinámicos
(de órganos en funcionamiento), pero se realizaban a partir de secuencias de
fotografías, sin ninguna posibilidad de análisis matemático.
Las
computadoras se utilizaron en este proceso hacia 1970, esto permitió analizar
más rápido los datos, además de poder enviarlos y compartirlos con otros
profesionales médicos. Con ello, se cambió la tecnología analógica por la
digital (con base en códigos binarios que son interpretados por los sistemas
automatizados).
Gracias
a las computadoras digitales (con información codificada en dígitos) se hizo
posible registrar mejor el funcionamiento de los órganos.
Antes
de que aparecieran las computadoras, las máquinas electromecánicas sólo
dibujaban siluetas (mediante unas pajillas de acero y un tintero, de modo
similar a las antiguas plumas para escribir) y posteriormente, los médicos
rellenaban con color los contornos.
Actualmente,
las computadoras analizan los datos y brindan imágenes a color, que permiten
identificar zonas afectadas del cuerpo humano y revisar el funcionamiento de
los órganos.
¿CÓMO FUNCIONA LA
CÁMARA DE CENTELLO?
Como
ya mencionamos, en los procedimientos efectuados con medicina nuclear, se
inyectan por vía endovenosa sustancias químicas, que se desintegran al correr
por el flujo sanguíneo, liberando energía que es rastreada por una cámara de
centelleo.
En
el proceso, los trazadores dentro del paciente ganan o pierden electrones
(ionización), y al hacerlo desprenden fotones, fosforescencias o centellas que
son captadas por tubos multiplicadores, como fotoceldas, en un marco que
registra coordenadas “x” y “y”. Por medio de un plano cartesiano se forman
imágenes que en un principio son analógicas y viajan en un sistema de amplificación
hasta una computadora que las digitaliza en pixeles de 32 x 32 hasta 512 x 512,
como en un finísimo bordado de cruz.
Por
ejemplo, si un radioisótopo dirige en forma natural hacia glándulas salivales,
para que se dirija al cerebro y pueda éste ser estudiado, se le adicionan
sustancias que permiten al trazador químico trasladarse a la zona para estudio.
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