miércoles, 3 de septiembre de 2014

Control de Lectura Nº 1

EVOLUCIÓN DE LA INFORMÁTICA EN EL
DESARROLLO SOCIAL

Las tecnologías de la información, actualmente son elementos fundamentales para la superación y desa­rrollo de un país. Ante el nuevo entorno económico mundial los países emergentes están obligados a preparar profe­sionales en áreas de la informática y las telecomuni­caciones, capaces de enfrentar los retos que se tienen hoy en día.
En tal sentido, las instituciones educativas debe­rán aportar a la sociedad recursos humanos que for­men la estructura sólida en informática, acorde con los países del primer mundo, sobre la que crecerá la economía nacional.
De esta forma se han ido acuñando términos como “Edad de la Cibernética” y “Edad de la Informa­ción” (Mc Luhan, 1964), “Sociedad del Conocimiento” (Drucker, 1969), “Sociedad Tecnotrónica” (Brzezinski, 1970), “Sociedad de la Información” (Kohyama, 1972, y Masuda, 1982), “Sociedad postindustrial” (Bell, 1973), “Sociedad Telemática” (Norac-Minc, 1978), “Revolución de las Comunicaciones” (Ploman, 1984) y “Ser Digital” (Negroponte, 1995).
El progreso es una actividad de la mente humana, muy raras veces marcada por revoluciones científicas. Sin embargo, el desarrollo de las tecnologías de la información puede estar preparando una de estas revoluciones, que intentará abordar uno de los retos más impor­tantes de la sociedad actual, que se plantea en estos términos:
• Existe una sobreabundancia o saturación de información.
• Las computadoras y sus últimos avances (motivados por la microelectrónica) están íntimamente implicados, como parte de este problema de sobreabundancia de informa­ción y como solución del mismo.
• Afrontar el reto de la sobreabundancia de información no significa hacer más rápida­mente y a mayor escala lo que hacemos hoy —tratar de clasificar, controlar y hacer fácil­mente accesible la información que existe, que se produce y que se transfiere—, sino que requiere un conocimiento más sofistica­do de la naturaleza y uso de la información, así como una profundización en conceptos relacionados con el conocimiento y la comu­nicación.
La convergencia entre estilos de comunicaciones, históricamente diferenciados, ha sido provocada por la electrónica y la digitalización de los mensajes. Los sonidos y las imágenes pueden ser clasificados y transmitidos como impulsos digitales. Las computa­doras pueden manejar estas grandes masas de señales digitales que representan texto, voz o imágenes, con mucha más flexibilidad que en soporte papel. Estas señales se pueden almacenar en memorias, convertir de formato y transmitir instantáneamente por una red informática.
El índice de Imperativos de la Información, seña­la el referido estudio, se estructura a partir de veinte variables que se sintetizan en un indicador, el progreso de los países hacia una economía adecuada a la nue­va ola impulsada por la tecnología informática.
En definitiva, la tecnología informática define e impulsa la nueva era, rediseña el marco que se uti­liza para describir la realidad.

INTERNET
El origen de Internet se sitúa en la década de los años 60, como una estrategia del Departamento de De­fensa de los Estados Unidos, encaminada a proveer un medio de comunicación eficiente, que soporta­ra fallas parciales de llegarse a presentar eventuales bombardeos en su territorio; recordemos que por esa época el mundo se caracterizaba por la rivalidad en­tre las dos potencias de ese entonces. ARPA (Advan­ced Research Project Agency), la Agencia de Investi­gaciones de Proyectos Avanzados del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, implementa para tal fin un Laboratorio experimental en redes, ARPA­net, que al final permitió la ampliación de enlaces y la asignación de recursos de cómputo compartidos para los demandantes de los mismos en ese país.
El funcionamiento que se le quiso dar a la red ex­perimental, se basaba en la conversión de la informa­ción a transportar en pequeños paquetes, cada uno de los cuales se etiquetaba con la dirección electróni­ca de su destino final, para así poder ser enviados por diferentes puntos.
En el caso de no localizar ningún componente o de detectar mal funcionamiento de cierto elemento, la máquina emitía una nueva peti­ción para volver a recibir el mensaje y combinar los elementos otra vez; a la utilización de este procedi­miento o algoritmo se llamó Protocolo IP.
La entrada de empresas y servicios comerciales en la Internet atraídas por ventajas competitivas, por el prometedor segmento de mercado formado por los usuarios, o simplemente porque es el único prototi­po existente de las llamadas autopistas de la infor­mación se ha ido progresivamente acelerando. Esta persistente implantación hizo que superaran por primera vez en nodos conectados a las instituciones educativas y de investigación a fines del año 1994 (a principios de 1995 ya había más de 32.000 empresas conectadas en EE.UU. según datos de la Internet Society).
Asimismo, en la actuali­dad, Internet llega a 120 países y cuenta con algo más de 30 millones de usuarios y la proyección para el año 2000 se estima en mil millones. En América Latina el número de usuarios alcanza a los quince mil.
Internet definida como la red de redes, es básica­mente un sistema por el cual millones de computa­doras distribuidas por el mundo pueden interactuar mediante el uso de líneas telefónicas y satélites. Esto significa que una persona puede desde su computa­dora personal o desde la que utiliza en su ámbito de trabajo, buscar información en otras computadoras, ya sean de empresas comerciales, instituciones edu­cativas, culturales o científicas, organizaciones gu­bernamentales y privadas, así como intercambiar in­formación con cualquier usuario que esté conectado a la Red.
La convergencia de los múltiples avances en te­lecomunicaciones e informática ha permitido la consolidación de Internet como una fuente de infor­mación y un medio de comunicación de gran valor, convirtiéndose en una herramienta de trabajo para todas las disciplinas académicas.
Para el norteamericano John Clement, consultor en tecnologías para la educación, en los próximos años cada usuario de Internet será un productor de recursos, no sólo un consumidor.
El idioma estándar, y que permite este diálogo entre máquinas, es el protocolo de comunicaciones denominado TCP/IP (Transmi­sión Control Protocol/Internet Protocol). Este pro­tocolo trabaja pasando de máquina en máquina pe­queños paquetes de datos, a velocidades increíbles, chequeando su integridad durante el tránsito.


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